No se trata solo de divorciarse.
Se trata de recuperar tu paz y tu tranquilidad.
Un divorcio es una decisión legal, sí. Pero también es una etapa cargada de dudas, miedo y cansancio emocional.
Cuando todo eso se mezcla, lo último que necesitas es sentirte solo o no entender qué está pasando.
Por eso aquí no tratamos expedientes. Acompañamos a personas que necesitan claridad, criterio y alguien de confianza a su lado.
No tocamos un poco de todo. Llevamos décadas dedicados a divorcios y separaciones, lo que nos permite leer cada situación con rapidez, anticiparnos a los problemas y darte seguridad desde el primer contacto.
Ramón cuenta con mención honorífica por excelencia en el Curso de Alta Especialización en Derecho de Familia de la UCM y la AEAFA.
Un divorcio no tiene por qué convertirse en una guerra.
Cuando la situación lo permite, trabajamos el diálogo y la negociación para llegar a acuerdos justos y duraderos. Menos desgaste, menos tiempo, menos coste.
Y cuando el acuerdo no es posible, te lo decimos sin rodeos y defendemos tus intereses con firmeza.
Las decisiones que se toman en un divorcio tienen consecuencias que pueden durar años, especialmente cuando hay hijos o patrimonio de por medio.
Por eso planteamos cada caso con visión de futuro. Un buen planteamiento hoy evita muchos conflictos después.
Un divorcio bien llevado no evita que sea una etapa difícil.
Pero sí puede ahorrarte muchos problemas después.
Más de treinta años llevando procesos de divorcio y separación en Sevilla, con una forma de trabajar cercana y honesta que se nota desde el primer contacto.
Estamos presentes durante todo el proceso para que no tengas que avanzar solo en ningún momento.

Abogado Experto en Divorcios y Separaciones.
Alta especialización en derecho de familia por la Escuela Jurídica de la UCM.
Mención honorífica por Excelencia

Licenciada en Derecho y Administración de empresas.
Estudios extranjeros en la EM Strasbourg Business School
Tratamos cada caso de forma directa y personal.
Sabes desde el primer momento quién lleva tu proceso y con quién puedes hablar, sin intermediarios ni tener que repetir tu historia cada vez.
Un divorcio no va solo de leyes. Va de personas. Y eso aquí lo tenemos muy claro.
La confianza no se promete. Se construye estando presentes, explicando bien y sin desaparecer cuando el proceso se complica.
Cada caso es diferente. Antes de hablar de plazos o costes, lo importante es entender qué opción te permite resolver tu situación con menos conflicto y más tranquilidad.
Es la vía más rápida y sencilla. Aplicable cuando existe acuerdo total y han pasado más de tres meses desde la boda
Ventajas: mínima intervención judicial y reducción drástica de los tiempos del proceso.
Costes: horarios reducidos al compartir abogados y procurador.
Basado en un Convenio Regulador redactado con rigor para proteger intereses futuros. Priorizamos siempre el consenso.
Requerimientos: voluntad de ambas partes y ratificación judicial
Familia: reduce el desgaste emocional, lo que es vital cuando hay hijos de por medio.
Cuando el acuerdo no es posible, defendemos tus derechos con firmeza y criterio. Te explicamos qué puedes esperar en cada fase y tomamos decisiones con cabeza, sin dejarnos llevar por el conflicto.
Medidas: voluntad de ambas partes y ratificación judicial
Pruebas: reduce el desgaste emocional, lo que es vital cuando hay hijos de por medio.
Si sientes que aún puede haber una segunda oportunidad, la separación te da tiempo.
Si sabes que se acabó, el divorcio te permite cerrarlo todo y seguir adelante con tu vida cerrando vínculos.
Suspende la convivencia pero mantiene el vínculo. No permite nuevo matrimonio civil.
Disuelve definitivamente el vínculo matrimonial. Permite volver a casarse civilmente.
En cualquiera de estos procesos trabajamos igual: escuchando primero, explicando con claridad y acompañando hasta el final.
Porque no se trata de firmar papeles. Se trata de cerrar esta etapa habiendo tomado buenas decisiones.
En un divorcio hay decisiones que marcan mucho más de lo que parece.
Aquí te explicamos las más importantes, para que sepas qué está en juego y cómo te ayudamos en cada una de ellas.
Cuando hay hijos, esta suele ser la decisión más delicada.
La custodia puede ser compartida o monoparental, y cada caso se valora de forma individual.
El juez tiene en cuenta el bienestar de los menores, la relación con cada progenitor, la disponibilidad real y la estabilidad.
Nuestro trabajo es ayudarte a plantear una solución equilibrada, pensando en hoy y en cómo funcionará en el día a día.
La pensión de alimentos se calcula atendiendo a las necesidades de los hijos y a la capacidad económica de cada progenitor.
Incluye los gastos ordinarios del día a día y, en algunos casos, gastos extraordinarios.
Cuando la situación económica cambia, es posible solicitar una modificación.
Te ayudamos a definir una pensión justa y sostenible, evitando conflictos futuros.
La pensión compensatoria no se concede automáticamente.
Procede cuando el divorcio genera un desequilibrio económico relevante para una de las partes.
Se analiza la duración del matrimonio, la dedicación a la familia y la situación laboral.
Defendemos lo que te corresponde sin crear dependencias innecesarias.
El uso de la vivienda es una de las cosas que más tensión genera. Su atribución depende, principalmente, de la existencia de hijos y de su interés. También se valoran situaciones especiales y el régimen de propiedad.
Buscamos soluciones realistas que eviten bloqueos y problemas a medio plazo.
Antes de repartir bienes, es fundamental identificar el régimen económico matrimonial. La liquidación puede hacerse de mutuo acuerdo o, si no es posible, por vía judicial.
Un mal planteamiento suele generar conflictos largos e innecesarios.
Te ayudamos a ordenar el patrimonio con criterio y sin sorpresas.
El régimen de visitas garantiza el derecho de los hijos a mantener relación con ambos progenitores. Puede adoptar distintas formas según la edad y las circunstancias familiares.
Cuando se incumple, existen consecuencias legales que conviene conocer.
Nuestro objetivo es establecer un régimen claro y funcional, pensado para cumplirse de verdad.
Cada decisión cuenta.
Un buen planteamiento ahora evita muchos problemas después.
Antes de tomar decisiones, es normal tener dudas.
Te contamos cómo suele desarrollarse un divorcio para que sepas qué esperar en cada momento.
El primer paso es informarte bien y entender tu situación y tus posibilidades.
Buscar un abogado especialista en divorcios, al que puedas contarle tu caso con tranquilidad, te permite evitar errores, proteger lo importante y tomar decisiones con cabeza desde el inicio.
En Ramón Relinque Abogados analizamos tu situación, te explicamos con claridad qué opciones existen en tu caso y te orientamos para que puedas tomar las mejores decisiones.
Aunque cada divorcio tiene sus particularidades, hay una documentación básica que siempre es necesaria, independientemente del tipo de procedimiento.
Habitualmente se requiere el certificado de matrimonio, el certificado de nacimiento de los hijos (si los hay) y documentación relativa a la situación económica y patrimonial de la pareja.
En algunos casos, también será necesario aportar acuerdos previos o resoluciones judiciales anteriores.
En nuestro despacho en Sevilla te indicamos desde el primer momento qué documentación necesitas y para qué sirve, para que el proceso avance con orden y claridad.
El procedimiento puede variar según se trate de un divorcio de mutuo acuerdo o contencioso, pero en ambos casos sigue una secuencia definida de pasos.
Primero se analiza la situación y se define la estrategia.
Después se preparan los escritos y, según el caso, se negocia un acuerdo o se acude a la vía judicial.
Finalmente, se formaliza la resolución y se adoptan las medidas acordadas o fijadas por el juez.
En cada fase te explicamos qué ocurre, qué decisiones hay que tomar y qué implicaciones tiene cada paso, para que sepas en todo momento dónde estás y qué viene después.
Los tiempos de un divorcio varían según el tipo de procedimiento y el juzgado, pero existen rangos habituales que ayudan a situarse.
Un divorcio express o de mutuo acuerdo suele resolverse en unas pocas semanas, siempre que toda la documentación esté correcta y exista acuerdo real entre las partes.
Cuando el divorcio es contencioso, los plazos se alargan y pueden ir desde varios meses hasta más de un año, en función de la complejidad del caso y de la carga del juzgado.
Desde el inicio te explicamos qué plazo es razonable esperar en tu situación concreta y qué factores pueden acelerar o retrasar el proceso, para que puedas organizarte con previsión y sin falsas expectativas.
Sí. En España el divorcio no requiere el consentimiento de ambas partes.
Cuando no existe acuerdo, es posible iniciar el procedimiento por vía judicial.
En estos casos, contar con una buena estrategia es clave para proteger tus derechos y evitar conflictos innecesarios, especialmente cuando hay hijos o cuestiones económicas de por medio.
Te explicamos cómo avanzar y qué puedes esperar para que no tengas que afrontar el proceso a ciegas.
Planteamos cada divorcio o separación con un objetivo claro: que atravieses el proceso con el menor desgaste posible, sabiendo en todo momento qué está pasando y qué viene después.
Escuchamos tu situación, resolvemos tus dudas y analizamos tu caso con calma.
Desde el primer contacto sabes qué opciones tienes, cuáles son los costes orientativos, cómo es el proceso y qué plazos puedes esperar, para que puedas decidir con criterio y sin sorpresas posteriores.
No todos los divorcios o separaciones necesitan el mismo camino.
Diseñamos una estrategia adaptada a tu situación familiar, económica y emocional, pensando siempre en el corto y el largo plazo.
Cuando es posible, trabajamos para alcanzar acuerdos estables y razonables.
Si no lo es, defendemos tus intereses con criterio y determinación ante el juzgado.
En ambos casos, siempre sabes qué se está haciendo y por qué.
El divorcio no termina el día de la sentencia.
Seguimos a tu lado para resolver ajustes, dudas o incidencias posteriores, ayudándote a cerrar esta etapa con seguridad.
Ramón Relinque es abogado experto divorcios en Sevilla, con una forma de ejercer la abogacía basada en la cercanía, su experiencia de más de 30 años y el acompañamiento personal.
Tras décadas dedicadas al derecho de familia, tanto en el ejercicio profesional como en la formación especializada, su trabajo se ha centrado siempre en lo mismo:
estar al lado de las personas cuando más lo necesitan, con honestidad, prudencia y compromiso.
Ramón es miembro activo de la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA), de la Sección de Familia del Colegio de Abogados de Sevilla y Coordinador del curso de especialización de Derecho de Familia del Colegio de Abogados de Sevilla

Hoy, al frente de Relinque Abogados, Ramón aplica toda su experiencia para que, desde el primer momento, sepas tu situación legal, qué opciones tienes y cómo avanzar sin dudas ni falsas promesas.
Siempre con claridad.
Siempre con humanidad.
Siempre con criterio experto.
Un divorcio no siempre es un punto final.
En muchos casos surgen cambios, incumplimientos o nuevas situaciones familiares que requieren una respuesta legal bien planteada.
Te acompañamos también en esos escenarios, con el mismo enfoque: ordenar, proteger y evitar problemas innecesarios.
La vida cambia, y lo que en su momento funcionaba puede dejar de hacerlo.
Cuando varían los ingresos, las necesidades de los hijos o las circunstancias personales, es posible revisar las medidas acordadas o fijadas por el juez.
Te ayudamos a valorar si procede una modificación y a plantearla con criterio, evitando conflictos y desgastes innecesarios.
Cuando una sentencia no se cumple, la situación suele generar frustración y tensión.
Actuamos para hacer valer lo acordado o establecido judicialmente, especialmente en casos de impago de pensiones o incumplimientos del régimen de visitas.
Aquí es importante intervenir con rapidez y con un planteamiento claro.
Las rupturas en parejas de hecho también plantean muchas dudas legales.
Custodia de los hijos, pensiones, uso de la vivienda o posibles compensaciones económicas requieren un análisis específico.
Te ayudamos a ordenar la situación y saber a qué tienes derecho, incluso cuando no existe matrimonio.
Siempre que es posible, apostamos por el diálogo y la mediación.
Es una vía eficaz para resolver conflictos familiares con menos desgaste emocional, menos costes y mejores resultados a largo plazo.
La mediación no es ceder: es buscar acuerdos que puedan cumplirse y mantenerse en el tiempo.
En determinados casos puede plantearse la nulidad del matrimonio.
Se trata de un procedimiento específico que requiere un estudio riguroso de las circunstancias personales y legales.
Analizamos tu caso para valorar si esta vía es viable y conveniente, y explicarte con detalle qué implica y qué consecuencias tiene.
Respondemos a las dudas más habituales sobre Divorcios
El precio cambia mucho dependiendo de cómo hagamos las cosas.
Como abogados expertos en divorcios en Sevilla, nuestra recomendación siempre es intentar primero un divorcio de mutuo acuerdo. ¿Por qué? Porque es mucho más barato: tú y tu pareja podéis compartir el mismo abogado y procurador, dividiendo los gastos a la mitad.
Si no hay entendimiento y vamos a un divorcio contencioso (donde decide el juez), el coste sube porque el proceso es más largo y laborioso.
Pero no te preocupes por las sorpresas: en nuestro despacho somos transparentes. Tras nuestra primera conversación, te daremos un presupuesto cerrado para que sepas exactamente cuánto vas a invertir en tu tranquilidad.
Depende de la cola que tengan los juzgados y del camino que elijamos.
Si tú y tu pareja estáis de acuerdo en todo, es rápido. En los Juzgados de Sevilla, un mutuo acuerdo suele estar resuelto en unos 2 o 3 meses.
¿Queréis correr más? Si no tenéis hijos menores, existe el divorcio ante Notario, que se firma en cuestión de días.
Lo duro viene cuando es contencioso: ahí dependemos 100% de la agenda del juzgado y la espera puede irse a más de un año.
Nuestro trabajo es empujar los trámites para que cierres este capítulo cuanto antes.
Esta es una pregunta muy frecuente. Generalmente, la ley no mira de quién es el piso, sino quién se queda con los niños. El uso de la casa suele ser para los hijos y el progenitor que viva con ellos.
Pero las cosas están cambiando y cada caso es un mundo. Si conseguimos una custodia compartida, los jueces de Sevilla buscan otras soluciones: a veces se vende la casa y se reparte el dinero, o se turna el uso de la vivienda.
Analizaremos tu situación concreta para proteger tu patrimonio sin descuidar el bienestar de tus hijos.
No. De hecho, hoy en día es la opción preferida por los jueces en Andalucía, siempre que sea buena para los niños. Ya no es algo excepcional.
Si has sido un padre o madre presente y tus horarios lo permiten, tenemos muchas posibilidades.
Lo importante es presentar un buen plan que explique cómo te vas a organizar.
Como abogados expertos en divorcios en Sevilla, te ayudaremos a diseñar ese plan para demostrar que la custodia compartida es lo mejor para que tus hijos sigan disfrutando de los dos miembros de la pareja por igual.
Es la vía más rápida que existe, pero tiene dos reglas: ambos tenéis que estar totalmente de acuerdo y no podéis tener hijos menores de edad (si son mayores e independientes, no hay problema).
Si cumples esto, nos saltamos el paso del juzgado.
Preparamos toda la documentación necesaria, os acompañamos a la notaría de Sevilla y gestionamos la formalización del divorcio.
En muy poco tiempo tendrás tu escritura de divorcio en la mano.
Sencillo, discreto y sin esperas.
El convenio regulador define cómo será la organización familiar después del divorcio.
En él se recogen cuestiones esenciales como la custodia de los hijos, los gastos, el uso de la vivienda, las pensiones o el reparto de bienes.
Un convenio mal planteado suele convertirse en un foco constante de conflictos con el paso del tiempo.
Por eso es fundamental que esté bien redactado desde el inicio, teniendo en cuenta no solo la situación actual, sino también los escenarios que pueden surgir más adelante.
Nuestro trabajo consiste en redactar un convenio sólido y bien pensado, que evite ambigüedades y reduzca al máximo los problemas futuros.
Aunque a menudo se confunden, son figuras distintas y cumplen funciones diferentes.
La pensión de alimentos está destinada a cubrir las necesidades de los hijos: alimentación, vivienda, educación, ropa o gastos médicos. Su finalidad es garantizar su bienestar y, por ese motivo, suele fijarse en la mayoría de los divorcios cuando hay hijos en común.
La pensión compensatoria, en cambio, no se dirige a los hijos, sino a la expareja.
Solo se concede cuando el divorcio provoca un desequilibrio económico relevante entre ambos, por ejemplo, si una de las partes ha dejado su actividad profesional para dedicarse a la familia. No se reconoce de forma automática y debe analizarse y justificarse en cada caso.
Para iniciar los trámites no es necesario reunir una gran cantidad de documentación.
Con carácter general, basta con el certificado de matrimonio y, si hay hijos en común, los certificados de nacimiento. En algunos casos también será necesario acreditar el empadronamiento en Sevilla.
Cuando existen bienes que repartir o pensiones que fijar, puede ser necesario aportar documentación económica, como nóminas o la declaración de la renta.
En cualquier caso, te indicamos qué documentos son necesarios en tu situación concreta y te orientamos sobre cómo obtenerlos.
Sí. Las medidas acordadas en un divorcio no son inamovibles.
Cuando se produce un cambio relevante en las circunstancias, como una variación de ingresos, un traslado de ciudad o nuevas necesidades de los hijos, es posible solicitar una modificación de medidas.
Este procedimiento permite revisar aspectos como las pensiones, la custodia o el régimen de visitas para adaptarlos a la nueva realidad.
Si consideras que lo acordado en su momento ya no es justo o no puede cumplirse, analizamos tu situación y valoramos si es viable solicitar ese cambio ante el juzgado.
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